Bueno, este fue el primero de los 12 trabajos, tenía que matar a al león de Nemea y quitarle la piel, asqueroso verdad, pero tuve que hacerlo.
El león era como una león cualquiera a simple vista, pero su punto fuerte era que su piel era tan gruesa que ningún arma podía atravesarla, hice lo que pude, le disparé flechas, le ataqué con una espada de bronce, hasta le golpeé con un a porra hecha de oliva, que yo mismo arranqué claro, pero nada le hacía efecto, así que utilicé la cabeza. Su guarida tenía dos salidas, pues lo que hice fue tapar una de ella para que no pudiera salir y yo entré por la otra salida, conseguí dirigirlo hasta la salida taponada y lo estrangulé con mis propios brazos, fue agotador la verdad.
Una vez el león estaba muerto, fue enseñárselo a Euristeo, y este se asustó tanto que me prohibió la entrada a la ciudad, no daba tanto miedo solo era un león muerto, nada más. Pero el trabajo solo acababa de comenzar, ahora tenía que quitarle la piel. Estuve horas y horas intentando cortarlas con armas, pero fue inútil, perdí las esperanzas, ya que era imposible quitarle la piel a ese león, hasta que una vieja, creedme, vieja bruja me dijo que las mejores herramientas para lo que yo estaba haciendo eran las propias garras del animal. Una que me dijo eso, logré quitarle la piel al león y acabar mi primer trabajo. Pero , usando la piel del animal, conseguí una gran armadura.
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