jueves, 16 de enero de 2014

La Cierva de Cerinea

De nuevo estoy aquí, chicos y chicas. Tras matar al león de Nemea y a se hermana la Hidra, mi dirigía hacia mi tercer trabajo, capturar a la cierva de Cerinea. Este no iba a ser un trabajo fácil, ninguno lo fue, ya que la cierva era una de las cinco ciervas que la diosa Artemisa quería capturar para su carro y fue la única que consiguió escapar, haceros una idea de la velocidad del animal para que ni una diosa pueda alcanzarla, este animal tenía otra cosa en especial, tenía pezuñas de bronce y cornamenta de oro. Pues eso, después de seguirla durante un año, conseguí dispararle una flecha, que le atravesó las patas para que no pudiera huir más, pero su sangre era un terrible veneno capaz de matar incluso a dioses. Una vez el animal estuvo herido, la capturé y la llevé a que el rey mortal Euristeo la viera. Terminando así mi tercer trabajo.

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